En esta actividad se utilizará una bola que emite luces de diferentes colores y que, con su movimiento, provoca una ilusión óptica, que permite investigar la función de los conos en la retina.

Imagen 1: Visualización del efecto.
Los conos son células fotorreceptoras presentes en la retina del ojo que se encargan de detectar la luz y procesarla en señales eléctricas para ser enviadas al cerebro. Los conos son responsables de la visión de alta, resolución y de la percepción de los colores, a diferencia de los bastones, que son responsables de la visión en condiciones de poca luz.
Existen tres tipos diferentes de conos en la retina, cada uno de ellos sensible a diferentes tipos de ondas de luz (roja, verde y azul), Y trabajan juntos para proporcionar una visión completa del color. Cuando la luz entra en el ojo, los conos la detectan y envían una señal eléctrica al cerebro, que la procesa para crear una imagen.
La bola de colores emite luces alternando entre el rojo, el verde y el azul, lo que hace que cuando esté estática se observa en blanco, ya que estimulan los tres conos a la vez. Cuando se mueve, cada cono es estimulado en una posición del giro determinada y la persistencia del mismo hace que se vean distintos colores