Heracles (Hércules en latín) era hijo de Zeus y la mortal Alcmena. Hera, furiosa, juró hacerle la vida imposible. Envió dos serpientes a su cuna cuando era bebé... y el pequeño Heracles las estranguló con sus propias manos.
Tras un ataque de locura provocado por Hera, Hércules mató sin saberlo a su propia familia. Como penitencia, el oráculo le ordenó ponerse al servicio del rey Euristeo durante doce años. Euristeo le encomendó doce trabajos imposibles:
Tras cumplir los doce trabajos y morir, Zeus lo elevó al Olimpo como dios inmortal. Hera, finalmente reconciliada, le dio a su propia hija Hebe como esposa.